Un buen encuentro es un multiplicador de singularidades.
Un buen encuentro amplía en cantidad, diversidad e intensidad el campo de mi experiencia.
Un buen encuentro abre el espacio del cuerpo en todas las direcciones, porque las fuerzas vitales se reflejan en todos los cuerpos.” (José Gil)
La idea del encuentro y del buen encuentro estuvo entre los puntos de partida de la creación de OU, el proyecto que presentamos ahora en Biobío. Un encuentro de cuerpos, de tiempos, de historias.
Las conexiones invisibles, los lenguajes silenciosos, las dispersiones distorsionadas fueron lugares que visitamos y que ahora queremos compartir, como potencia de un cuerpo vivo, despierto, abierto, hecho de afectos y velocidades. Realizaremos un trabajo de movimiento que propicie el placer del descubrimiento de la danza de cada uno, entendida como una construcción plural y resonante.
